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Todo lo que debes saber sobre la retención de líquidos

Todo lo que debes saber sobre la retención de líquidos

El manejo de la “retención de líquidos” como concepto es popularmente conocido. Es posible que muchas personas al menos tengan una noción de lo que es y en qué consiste, y la relacionan a una hinchazón en alguna parte del cuerpo. En esta nota te explicamos más sobre qué es y cómo combatirla.

 

A grandes rasgos, este resumen contiene una de sus principales características: la aparición del edema o retención de líquidos, que es el aumento del volumen en alguna zona del cuerpo, producto de fluidos que están atrapados entre los tejidos del cuerpo. 

 

Es común que las zonas afectadas sean las extremidades inferiores, como los pies y tobillos. No obstante, también podrían aparecer en otras partes, como la espalda, manos o párpados. 

 

Otra de sus características, y que te podría ayudar a detectarla, es que al hacer presión sobre la zona afectada, se produce una hendidura que desaparece al cabo de unos minutos, a la que se le denomina “fóvea”.

 

¿Por qué se produce la retención de líquidos?

Existen varias razones por las cuales se puede producir la retención de líquidos. Por ejemplo, puede estar asociado a la descompensación de una enfermedad cardiaca o renal o bien relacionarse con períodos muy prolongados de tiempo en una misma posición (sentado o de pie). 

 

Situaciones que lo generan que no se consideran necesariamente graves son: 

 

Insuficiencia venosa: la situación descrita anteriormente puede tener relación con un debilitamiento en las válvulas y paredes de las venas de las piernas, lo que también es conocido como insuficiencia venosa, lo que dificulta que estas lleven la sangre de vuelta al corazón y se acumule fluido en las extremidades. 

 

Cambios hormonales: otro factor que podría incidir en la aparición de edemas en las piernas es el embarazo. Es una etapa en que la mujer experimenta numerosos cambios hormonales (al igual que en el período menstrual), lo que podría ocasionar retención de líquido con una intensidad leve. 

 

Presión arterial: hay algunos medicamentos como los llamados “bloqueadores de canales de calcio”, para controlar la presión arterial que como efecto colateral, podría generar edemas.

 

Sobrepeso: en este caso, las personas están más propensas a retener líquidos. Debido a esta condición, se mezclan distintas variables, como desbalances hormonales y problemas venosos relacionados con el exceso de peso, entre otros.

 

Si bien en algunos casos la retención de líquidos se manifiesta solo como una hinchazón en alguna parte del cuerpo, esta podría volverse peligrosa en caso de sentir dolor, irritación, calor o si se produce un aumento de volumen en una sola extremidad.

 

En esos casos se debe consultar inmediatamente a un especialista. Al igual que si el edema está acompañado de hipertensión, cansancio o falta de aire al caminar o subir escaleras. Con alguno de esos síntomas, el edema podría estar manifestando algún otro problema asociado a órganos como el corazón o los riñones. 

 

Cómo combatirla

Como es de suponer, la alimentación tiene un rol determinante al momento de atenuar o potenciar una manifestación de retención de líquido. Comencemos por los que ayudan a prevenirla: 

 

Entre los nutrientes que ayudan está el potasio, ya que ayuda al que el sodio se mueva desde el interior hacia el exterior de las células arrastrando agua con él. 


Es recomendable consumirlo al menos una vez al día en frutas como el plátano, ciruela; y en verduras como el camote y el brócoli. También son un aporte las lentejas, el arroz y la avena. 

 

Otro conjunto de alimentos que nos benefician a la hora de combatir la retención de líquido, son los denominados “diuréticos”. Es decir, aquellos que activan y estimulan la función renal, eliminando líquido a través de la orina. En este grupo están el té verde, la alcachofa, perejil, sandía y arándanos, entre otros.