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Cómo controlar la ansiedad por comer

Cómo controlar la ansiedad por comer

La ajetreada vida actual tiene los trastornos de ansiedad a la orden del día. Y aunque no esté clínicamente confirmado, está claro que el estrés, las preocupaciones, la exigencia por alcanzar metas, cumplir obligaciones e incluso el aburrimiento, a veces te pueden llevar a atacar el refrigerador indiscriminadamente. Sin embargo, hay formas de prevenirlo y también de combatirlo. Aquí te contamos.

En general, las personas con ansiedad consumen mayor cantidad de alimentos y tienen severas dificultades para controlarlo. Este factor, sumado al estrés y nerviosismo, hace que confundan la necesidad fisiológica de comer, por una psicológica. Si bien lo recomendado es tratar el origen de estos problemas, también hay formas para controlar sus efectos.

Lo fundamental está en que te acostumbres a comer cada 3 o 4 horas, porque la falta de alimentos por un tiempo prolongado hace que baje la glicemia en el cuerpo, lo que se transforma en muchos casos en ganas de comer dulces o alimentos altos en calorías.

También es importante que planifiques y organices bien tus comidas para que sean ricas, variadas, livianas y equilibradas, y para que la improvisación no te lleve a seleccionar mal. Recuerda comer despacio, masticando bien, ya que también es favorable para tu digestión.

Cuando se trata de qué alimentos preferir y cuáles evitar, sigue estas recomendaciones:

Líquidos: un consumo de 2 litros de agua diarios ayuda a hidratarse, eliminar toxinas y tener mayor sensación de saciedad. Si tomas uno o dos vasos antes de comer, tendrás menos hambre. También puedes consumir infusiones de hierbas relajantes, como la melisa, tilo, valeriana, pasiflora, entre otras.

Proteínas: si las consumes al desayuno, el organismo se sentirá más satisfecho durante el día, lo que evitará que comas fuera de horario. Puedes encontrarla en huevos, lácteos, y más.

Fibra: los alimentos ricos en fibra proporcionan una mayor sensación de saciedad, y además colaboran de mejor manera con las funciones digestivas.

Triptófano: este aminoácido es el constituyente esencial de las proteínas y fundamental en una correcta nutrición. El triptófano ayuda a regular los niveles de serotonina y también tiene un efecto tranquilizante. Puedes encontrarlo en las proteínas animales como carnes, pescados y huevos, y también en lácteos, plátanos, piñas y frutos secos.

Vitamina B: las vitaminas del complejo B participan en la formación de serotonina, por lo que son importantes para la salud emocional y neurológica. La puedes encontrar en la avena, germen de trigo, levadura de cerveza, lentejas, mariscos, pimentón, etc.

Magnesio: es catalogado por expertos como el “elemento anti estrés”, por ser un tranquilizante natural que relaja los músculos esqueléticos y actúa positivamente sobre la transmisión nerviosa. Puedes encontrarlo en las nueces (4-5 al día), legumbres, alimentos integrales, damascos, y vegetales de hoja verde, por ejemplo.

Evita los estimulantes: si es que no puedes eliminarlos por completo, reduce al mínimo el consumo de café, té, chocolate y azúcar refinada.

Junto con dichas recomendaciones sobre los alimentos, hay otros consejos que debieras seguir, como hacer actividad física regularmente, masticar chicle sin azúcar cuando venga la ansiedad fuera de horario, no ir de compras cuando te sientes con mucha ansiedad y evitar hacer otras actividades mientras comes, como ver televisión, porque al estar distraído la sensación de saciedad se tarda en llegar.

En definitiva, trata de distraer tu mente, relajarte, atacar el foco de tensión que te provoca la ansiedad y aplicar las recomendaciones de Benefit Nutrición.