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Alimentación y problemas de crecimiento

Alimentación y problemas de crecimiento

Como sabemos, la alimentación cumple un rol fundamental en la vida de las personas, ya que tiene directa relación con el estado de salud. Si hablamos de manera general, podríamos decir que una buena alimentación contribuye a tener un buen estado de salud. Por el contrario, una mala alimentación, la afectará negativamente.

Es por eso que la alimentación (o “la dieta”), trasciende el factor del peso. Si bien es un indicador objetivo, no lo es todo. Hay que tener una mirada más amplia, y no solo ponerse “a dieta” para el verano, sino que la consigna debe ser alimentarse adecuadamente para estar saludable todos los días del año.

Si lo miramos de manera más detallada y nos enfocamos en los niños, podremos darnos cuenta que desde la gestación y durante los primeros años de vida, la alimentación ya cumple un rol fundamental, puesto que se trata de una etapa que puede marcar un óptimo desarrollo y crecimiento en caso de llevar una alimentación adecuada. O bien, podría padecer de deficiencias o retrasos en el desarrollo.


¿En qué se relacionan crecimiento y alimentación?

Para ponernos en contexto, debemos conocer algunas cifras que hablan del problema de desnutrición en los niños. Según el Banco Mundial, alrededor de unos 7 millones de niños y niñas de América Latina y el Caribe padecen de desnutrición crónica y, en consecuencia, se ven afectados en su desarrollo y crecimiento.

Según la misma institución, una de las razones por las cuales la buena alimentación es clave en los niños, es porque durante sus primeros mil días (alrededor de los 3 años de edad), el desarrollo físico es crítico. Un ejemplo claro de esto es que los niños llegan a edad escolar con un 80 % del cerebro desarrollado. 

Esta situación se puede homologar al crecimiento y al desarrollo de sus capacidades funcionales. En ese sentido, la estatura de los niños y su ritmo de crecimiento se puede ver afectado por diversos factores: genéticos, hormonales, ambientales y particularmente los nutricionales. 

Este último aspecto es fundamental, puesto que interactúa con el niño desde el momento de la concepción, hasta el final de la pubertad. Es decir, en un período crítico de su desarrollo.

En caso de que algún otro factor impacte negativamente en el desarrollo del niño, es de suma importancia detectarlo a tiempo y tratarlo adecuadamente con la asesoría de un especialista, dependiendo de cuál sea el origen y complejidad del problema.


Consecuencias de un desarrollo inadecuado

Como ya hemos visto, la importancia de una nutrición adecuada en los niños es uno de los pilares fundamentales en su desarrollo. Es una etapa que puede marcar el desarrollo futuro de la persona, incluso en edad adulta.

Este factor, sumado a otros, como haber crecido en un entorno desfavorable, en general dan como resultado niños con dificultades para enfrentar la etapa escolar (bajo rendimiento), jóvenes más impulsivos y finalmente en adultos desorganizados (limitada productividad laboral).

En casos extremos, una mala nutrición genera mayores tasas de mortalidad, o bien un bajo desempeño en la etapa de aprendizaje de habilidades cognitivas, sociales y emocionales. Saltan a la vista todos lo niveles en los que impacta la alimentación en etapas tempranas. La influencia en distintos niveles del desarrollo en la niñez, son elocuentes y no dejan lugar a dudas sobre su importancia.

El llamado es a estar atentos, ya que la alimentación es uno de los factores que inciden en un correcto desarrollo de los niños, pero también otros tienen incidencia. Por una parte debemos ser responsables de velar por una dieta adecuada y, por otra, a detectar cualquier anomalía para pedir ayuda profesional en caso de ser necesario.